Para tus clientes
Preguntas de preventa, precios, comparaciones, disponibilidad. Califica compradores, captura contactos y agenda demos.
El Support Machine lee tu sitio, tus documentos y tus guías internas, y responde en el mismo idioma de quien pregunta, citando la fuente. Lo puedes usar para tus clientes, para tu equipo, o para los dos. Da información, captura datos de contacto, registra las preguntas que no supo responder y, cuando hace falta, deja que alguien de tu equipo tome la conversación.
Construido sobre Osmos — la plataforma de cotización para equipos de venta que cotizan todos los días
La mayoría de los chats son un formulario con retraso. Alguien escribe una pregunta, cae en una bandeja y horas después, si alguien sigue pendiente, contesta una persona. Para entonces el visitante ya se fue a donde sí le contestaron.
El Support Machine no es un buzón. Es un agente que leyó tu sitio, tus listas de precios y las respuestas que tú mismo escribiste, y contesta en cuanto alguien pregunta. No con un guion genérico. Con tu información real, y con el enlace de dónde salió.
La mayoría de las empresas necesitan las dos cosas y terminan comprando dos herramientas. La misma base de conocimiento, el mismo widget, la misma bandeja: lo que cambia es a quién le habla y con qué la cargas.
Preguntas de preventa, precios, comparaciones, disponibilidad. Califica compradores, captura contactos y agenda demos.
Procedimientos, políticas, guías de producto, inducción. El que acaba de entrar no tiene que esperar a nadie, y a quien siempre le preguntan le devuelves su día.
En cuanto alguien pide hablar con una persona, o la máquina se topa con algo que no puede resolver, te avisa por correo y en tu teléfono. Abres la conversación y respondes tú mismo: sin volver a explicar, sin copiar y pegar, con todo el historial ya ahí.
Y el bot no se queda callado mientras espera. Sigue respondiendo lo que sí puede hasta que una persona conteste de verdad, para que nadie se quede sin respuesta.
Si tus clientes viven en WhatsApp, pueden llevarse la misma conversación ahí con un toque. Ellos lo abren, en su teléfono, con el mensaje ya escrito, y tú les contestas directamente. La conversación siempre empieza de su lado.
La cargamos con tu sitio, tus documentos y una entrevista guiada que captura lo que los sitios web siempre esconden: tus precios reales de hoy, lo que definitivamente no haces, en qué eres distinto de los competidores con los que te comparan, tus garantías y tus condiciones. Escrito por mercado, porque el español de México y el de Colombia no son el mismo español.
Una línea en tu sitio y el widget ya está funcionando. Tus colores, tus iconos, tu avatar y tu saludo en cada idioma. Funciona en cualquier página, sin importar con qué esté hecho tu sitio.
Los visitantes reciben respuestas con fuentes. Los compradores quedan calificados y agendados directo en tu calendario. Lo que no puede responder, lo dice con honestidad, captura el contacto y te avisa.
Tu sitio, tus documentos y las respuestas que tú escribiste. Cada dato que afirma viene de algo que tú le diste.
Contesta en el idioma en que le escriban, de forma natural, no traducida.
Cada respuesta cita de dónde salió, y si está en una guía o un manual comparte el enlace para que lo abran completo.
Precios y compromisos solo pueden salir de lo que tú escribiste. Las páginas rastreadas pueden informar, pero nunca comprometer.
Cuando un visitante viene a comprar, lo califica y guarda sus datos.
Lee tu disponibilidad real y pone la demo en tu calendario.
Te avisa por correo y la manda al canal que uses, para que nadie se quede esperando.
Y lo registra, para que un hueco sea algo que puedes arreglar en vez de algo de lo que nunca te enteras.
La forma más rápida de perder a un cliente es cotizarle un precio que no es real. Por eso este Machine está hecho para decir que no.
Todo lo que dice sale de algo que tú le diste, y hay una raya muy clara entre lo que leyó en tu sitio y lo que tú realmente escribiste: una respuesta informativa puede venir de cualquiera de los dos, pero un precio, una garantía o un compromiso solo pueden venir de ti.
Cuando no tiene la respuesta, no improvisa. Lo dice, toma el contacto y te lo pasa.
Cada pregunta que no supo responder cae en una sola lista, y cuarenta personas preguntando lo mismo es un solo pendiente, no cuarenta. La contestas una vez. Esa respuesta se vuelve parte de lo que el Machine sabe, y la siguiente persona que pregunte la recibe al instante.
Cada hueco además abre una tarjeta en tu proyecto, para que ese pendiente quede donde llevas el resto de tu trabajo, no en un tablero que nadie abre.
Esa es la parte que se va sumando. La mayoría de los chats están igual de buenos el día 300 que el día uno. Este está mejor, porque cada pregunta que tus clientes realmente hacen lo mejora.
El Support Machine tiene su propia base de conocimiento, deliberadamente separada del Brain Machine, donde guardas la información interna de tus clientes.
No es una casilla que alguien pueda desmarcar por accidente: los dos funcionan sobre tablas distintas. Lo que el agente de tus clientes puede decir es únicamente lo que tú publicaste ahí, a propósito.
Recibes una bandeja, no un misterio. Lees cualquier conversación, ves quién preguntó qué, tomas el control cuando quieras y te queda el registro de cada persona que te ha escrito.
Cuando algo necesita a una persona, te llega el aviso. Sin sesiones que se cierran solas, sin enterarte una semana después de que alguien estaba esperando.
Y no se queda en tu computadora. Los avisos también llegan a la app en tu teléfono, así que lees y contestas desde donde estés: en la calle, con un cliente, entre juntas. La conversación no tiene que esperar a que regreses al escritorio.
Sin cobro por respuesta, sin cobrar por usuario, sin factura sorpresa porque tuviste un buen mes. Un precio mensual fijo, y el Machine atiende a toda la gente que llegue.
Lo construimos. Tú apruebas lo que sabe. Él responde.
$500 USD/mes
Mes a mes, sin contratos largos.
Solicita acceso →Tu equipo responde desde una sola bandeja. Sin licencias por persona ni cobro por asiento: el precio no cambia por cuánta gente conteste.
Normalmente sí. La mayoría son un buscador de palabras clave con personalidad, entrenado en nada, adivinando. Tú ya hablaste con uno y tus clientes también, y todos salen molestos.
La diferencia está en lo que tiene detrás. Este no adivina: saca la respuesta de tu material y te enseña de dónde salió. Cuando tu material no cubre la pregunta, se detiene en lugar de inventar.
Ese detalle es toda la diferencia entre un agente que se gana la confianza y uno que te cuesta una venta.
El Support Machine se suma a las Máquinas de Ignite: un sistema que cubre tu operación de punta a punta. Encontramos clientes, los enamoramos, les respondemos, los cotizamos y cerramos, entregamos el trabajo y lo recordamos todo.
Convierte la atención en demanda.
Una idea se vuelve un mes de contenido perfecto para cada canal — blog, redes, newsletters, landing pages y guiones de video, todo alineado a tu marca.
Conócela →Encuentra a tu siguiente cliente.
Rastrea la web buscando empresas que encajan con tu perfil, las enriquece con datos de contacto reales, y hace contacto con IA que da seguimiento hasta que responden.
Conócela →Responde a quien pregunta.
Un agente que leyó tu sitio y tus documentos y contesta en el idioma de quien pregunta, citando la fuente. Atiende a tus clientes o a tu propio equipo, y te pasa la conversación cuando hace falta una persona.
Estás en esta página ↑Cotiza y cierra.
Potenciado por Osmos: arma cotizaciones en menos de un minuto, las manda por email y WhatsApp, y da seguimiento automático hasta que cierran.
Conócela →Entrega el trabajo.
Gestión de proyectos con IA — dictas una tarea y la organiza, prioriza y asigna. Sprints, control de tiempo y claridad, sin el trabajo tedioso.
Conócela →La memoria compartida.
El complemento que aprende todo sobre tu empresa una vez — tus ofertas, competencia, tono y clientes — para que cada Máquina hable tu idioma.
Conócela →Lead Machine los encuentra. Marketing Machine los enamora. El Support Machine les responde. El Quote Machine los cotiza y cierra. Project Machine cumple con ellos. Y el Brain Machine lo recuerda todo.
Siempre hay alguien que sabe. Está escrito en una página, enterrado en un PDF, o vive en la cabeza del compañero al que todos le preguntan. Así que la pregunta se queda esperando: a que alguien conteste, a que sea lunes, a que se desocupe el que sabe.
Tus clientes esperan y se van con otro. Tu equipo espera e interrumpe a alguien. En los dos casos ya pagaste por esa respuesta: alguien la escribió, alguien la sabe.
Lo que no logras es que le llegue a quien preguntó.
Nunca lo vas a saber, y ese es exactamente el problema. Pon en tu sitio algo que les responda, los capture y te diga qué no supo resolver.